CARTA A UNA CONOCIDA
sábado, 1 de septiembre de 2018
CARTA A UNA CONOCIDA
jueves, 30 de agosto de 2018
CARTA A UN CONOCIDO
Querido amigo:
Lo demás no lo comento. Me da verguenza. Lo que pienso sobre eso me lo reservo, pero sólo te diré que cada vez que estoy cerca de ti, te miro a los ojos, o escucho tu voz siento una cosa rara. Es una sensación de angustia, de opresión, que me asusta, pero que me gusta sentir. Hasta ahora no sabía exactamente que me pasaba, aunque lo presentía. Después de leerte he encontrado respuestas a muchas de las interrogantes que me formulaba. Y te confieso: me da miedo. Tengo miedo de saber más. De pensar mas. De sentir mas.
sábado, 25 de agosto de 2018
EL ULTIMO VIAJE DE ALFREDO
A la vieja Blanca, la mamá de Alfredo, nunca le gustaron las puyas. Por cábala, cada vez que le daban un vuelto con centavos los regaba por los rincones de su casa. Su hijo y yo, conocedores de esa debilidad, los recogíamos para comprar cigarrillos, una cajetilla costaba veinte puyas, un bolívar. Para ese entonces eramos adolescentes que fumábamos escondidos por los callejones y pasábamos el tiempo entre tratar de aprobar los primeros años de bachillerato y esperar a las muchachas a la salida de las misas dominicales. Nos conocimos cuando teníamos escasos ocho años y desde esa época hasta hoy fuimos inseparables, aunque no nos viéramos con frecuencia, siempre estábamos el uno para el otro, a tan solo un repicar de teléfono. Aprendimos juntos a patinar y manejar bicicleta, la de Alfredo era de color negro y la mía azul. Juntos también aprendimos a bailar, practicando en las fiestecitas del barrio. A el siempre le gustaron los pasodobles, logrando gran destreza en su ejecución. El primer empleo que tuvo Alfredo fue en Creaciones Metalicas, C.A, una empresa que funcionaba en la Avenida San Martín. Se encargaba de tipear, en un formato tipo carnet, los datos de los afiliados al Seguro Social, Le pagaban 100 bolívares semanales. Nunca fue buen mecanógrafo. Al abandonar Creaciones Metalicas consiguió trabajo en Siboney, como encargado del deposito. Siboney era una fábrica de dulces. Allí duró menos de una semana. El deposito funcionaba en un sótano, en Chacaito, plagado de gatos, llenos de pulgas. Las pulgas lo atacaron con ferocidad provocándole una alergia que le duró dos semanas y lo obligó a renunciar. Yo heredé ese trabajo y armado con unas ramas de Escoba Amarga, acabé con las pulgas y ahuyenté a los gatos. Juntos abandonamos el bachillerato en Tercer Año y nos matriculamos en el Centro Contable Venezolano. Alfredo completó los tres cursos graduándose de Contador General, Contador de Costos y Auditor. Yo solo aprobé el primero y un poco mas tarde terminaría la educación media e ingresaría a la Universidad. De todos los muchachos del barrio el fue el primero en tener carro. Un Opel Rekord 1965 que le compró a un vecino en 1.500 bolívares. No sabía manejar y su padrino, Enrique, se encargó de enseñarlo. Vendió el Opel y compró un Chevy Nova 70 de agencia, que mantuvo por muchísimo tiempo. Alfredo también fue el primero en tener Tarjeta de Crédito, la Visa Banco Unión, Cuenta Corriente y apartamento propio. Era un aficionado a la Fiesta Brava, en época de temporadas no faltaba a una corrida en el Nuevo Circo. Nunca cambió su estilo de peinado, siempre de lado, y jamás se puso unos zapatos sucios, los pulía con esmero. Era impecable en el vestir y galante en el trato. Quizás eso fue lo que cautivó a Mary Carmen, cuando se conocieron en Postizos Lupi, donde Alfredo trabajaba como Contador y ella en la tienda de la empresa que regentaba su papá en la Avenida Universidad. Para ese entonces yo también andaba de noviecito con la que sería mi esposa, y juntos nos íbamos a bailar a las discotecas de Chacaito y La Castellana. Amanecíamos comiendo tostadas o churros con chocolate en La Candelaria. Se casaron y procrearon cuatro muchachos, dos hembras y dos varones. Era celoso con las niñas y vigilante de los varones. Fue un buen padre y un excelente hijo. Cuidó con esmero de nuestra común vieja Blanca. Alfredo siguió con atención el desarrollo de mi carrera, me llamaba con frecuencia, haciendo comentarios sobre un trabajo en particular que le había intrigado e indagaba sobre situaciones y eventos en los cuales me involucraba. Cuando nos hicimos viejos nos reuníamos en mi casa a celebrar los cumpleaños y escuchar música en mis discos de acetato. Juntos iniciamos un viaje que se prolongó en el tiempo. La ultima vez que nos comunicamos lo hicimos por teléfono. Me dijo que se había contagiado con el virus y que sería hospitalizado para recuperarse. No volvimos a hablar. El Corona Virus lo aisló. Me mantuve al tanto de su dolencia a través de su esposa, quien me informaba sobre el desarrollo del mal que lo consumía. No me sorprendió su muerte, por lo esperado. Lo que mas me duele es no haber podido acompañarlo en su enfermedad y despedirlo en el cementerio. El sábado, sin avisarme, se bajó del tren de la vida. Puso fin a su viaje. Esta vez tuvo que hacer ese camino el solo. El Corona Virus nos separó... Hasta luego hermano de la vida. EFO.
domingo, 19 de agosto de 2018
EL HACEDOR DE PÓCIMAS
Para confeccionarla se parte de ingredientes simples: Una prenda del ser amado, puede ser cualquier cosa, como un pañuelo, una cinta, un prendedor, etc. Una lágrima recién vertida por el ferviente enamorado. Una pizca de polvo de estrellas (se consigue en cualquier pedazo de noche). Dos pétalos de flores, (mejor si son de rosas) uno rojo y el otro azul. Un cuarto de taza de suspiros de enamorados, recogidos en un parque o callejón oscuro y medio litro de agua perfumada con esencia de Sigueme Joven. Se mezclan los ingredientes y se ponen a cocinar a fuego lento, teniendo cuidado de revolverlos constantemente, para evitar que se peguen. Cuando alcanzen el herbor se retiran del fuego y se dejan enfriar para después colarlos. Bastan seis gotas de este cocimiento mezcladas en cualquier alimento, que ingiera la persona a ser encantada para que esta caiga irremisiblemente rendida a sus pies.
Para lograr La Fama lo más recomendado, dada su eficacia infalible, es la Pócima de la Fama.
Sus efectos son inmediatos. Sólo necesita escoger en que actividad quiere ser famoso y listo, pero recuerde: la fama es efímera y debe alimentarse diariamente. Reinvéntese y el éxito estará asegurado. EFO
viernes, 17 de agosto de 2018
LOVE HISTORY
domingo, 12 de agosto de 2018
LA INFRANQUEABLE BARRERA
sábado, 11 de agosto de 2018
LOS IMPENETRABLES SECRETOS
Se todo y mucho más, pero tengo una limitación, una incapacidad: no puedo revelarlo, no me es permitido contárselo a nadie. Y por eso los misterios, los enigmas, seguirán siendo eso: misterios, enigmas y nunca nadie, excepto yo, podrá conocerlos. EFO.