miércoles, 12 de abril de 2017




LA VIDA


La vida es un camino que puede ser corto o largo. Es una ruta que necesariamente hay que trillar. Es un espacio que debemos llenar. Es una serie de sucesos, de episodios, de ratos. La vida no es buena, ni mala, sencillamente es.  A cada quien le corresponde hacerla a su manera, pues no hay guión escrito, ni folleto de instrucciones. Cada uno la construye con los materiales que consiga, que tenga a mano. La vida se fabrica  día a día, minuto a minuto, segundo a segundo. Hay quien lo hace solo, otros con la ayuda de una o de varias personas pero siempre será un proyecto personal, individual y para hacerlo tenemos una única oportunidad.
A lo largo de nuestra vida vivimos otras vidas. Lo hacemos en paralelo. Mientras vivimos el presente evocamos el  pasado, damos marcha atrás. Mientras vivimos el presente imaginamos el futuro por vivir. Nos adelantamos en el tiempo. Los recuerdos son una forma de vivir, los sueños, otra y la realidad la definitiva. Para algunos la vida es una sucesión de hechos unidos entre si. Otros creen que son pedazos, trozos, que no tienen una secuencia. La vida no hay que saber vivirla, pues no hay formula para hacerlo. Lo que es bueno para unos, es malo para otros. La vida sencillamente se vive. Uno puede vivir su vida viviendo la de otros, compartiéndola, haciéndola propia. Esa forma de vivir implica una renuncia, un abandono de parte de nuestra individualidad, una cesión de aquello que nos ha sido dado en aras de algo común. Sabemos cuando comienza nuestra vida, pero ignoramos cuanto durará y como terminará. Hay seres longevos, que tienen una larga vida. Hay otros en la que apenas es un soplo, una brisa fugaz. Los suicidas viven por largo o por corto tiempo. Ellos son los únicos que miden su ciclo vital, que lo deciden. La vida se vive por etapas en que pasamos por momentos de felicidad, de dolor, de angustia, y esas etapas son cíclicas. Se repiten con frecuencia a lo largo de nuestra existencia. Solo varían las circunstancias en que se dan y las causas que las provocan. La vida es una sucesión de tiempos. Cronológicamente hablando vivimos cuatro vidas: de niños, de jóvenes, de adultos y de viejos. A lo largo de todo ese periplo vamos cambiando, acumulando experiencias, conocimientos para vivir el próximo devenir. La vida es un constante acopio de sensaciones, de sucesos. Cada día nos preparamos para el próximo, en una carrera hacia un final que no sabemos cuando llegará. Los antiguos creían que la vida la decidían los Dioses, que ellos prefijaban nuestro destino y que a ellos debíamos achacarle lo bueno y lo malo que nos pasaba. Todavía hay gente que piensa así. Yo creo que mi vida la determino yo mismo con mis acciones presentes, que son la génesis de mi futuro porvenir; por eso vivo mi vida hoy planificando la de mañana. Yo soy dueño de mi destino. Capitán de mi barco. Piloto de mi avión y vivo como siempre quise vivir: a mi manera. EFO.


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